Hacer negocios desde el respeto: La sostenibilidad como cultura transversal

Por Marta Sas Castilleja

Febrero 19, 2026

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A menudo, cuando hablamos de sostenibilidad en la empresa, la conversación gira en torno a cifras, reportes o normativas. Pero la verdadera sostenibilidad no es solo una métrica ni un checklist: es una forma de entender los negocios

El Informe Brundtland (1987) definió el desarrollo sostenible como la capacidad de satisfacer las necesidades actuales sin comprometer las futuras. Sin embargo, en el contexto corporativo actual, debemos ir un paso más allá. Tal como proponía John Elkington con el concepto de la Triple Cuenta de Resultados (Triple Bottom Line), el éxito empresarial ya no se mide solo por el beneficio económico, sino por el equilibrio entre Personas, Planeta y Beneficio.

Esto implica asumir que la rentabilidad debe basarse en la responsabilidad y el respeto. Es esencial integrar la sostenibilidad en el ADN de la empresa: que el respeto se respire en los valores, políticas y decisiones diarias. Desde la gestión de la cadena de suministro hasta cómo apagamos los equipos, todo tiene un impacto.

Un traje a medida: El reto de la comunicación

La sostenibilidad es un concepto totalmente transversal; no es propiedad del departamento de “Sostenibilidad”, sino responsabilidad de todos. Sin embargo, para conseguir que el mensaje cale, no podemos utilizar un discurso único.

Para lograr una alineación real, debemos aplicar un enfoque de “micromarketing educativo”:

• Adaptación del mensaje: Un ingeniero necesita datos técnicos sobre eficiencia, mientras que un equipo comercial necesita argumentos de valor para el cliente.
• Inteligencia Cultural: Como explica la experta Erin Meyer en The Culture Map, la forma de persuadir cambia radicalmente según la geografía. Lo que funciona en una sede europea puede generar rechazo en una asiática o latinoamericana si no se tienen en cuenta los matices culturales.
• Cuidado del lenguaje: Debemos informarnos bien sobre a quién tenemos delante para evitar fricciones. Adaptar el lenguaje es, en esencia, un acto de respeto.

Crear puentes en un mundo fragmentado

En la era del trabajo híbrido y las multinacionales, es fácil que se creen silos. Los equipos de oficina a menudo viven realidades ajenas a los equipos de planta o logística. Aquí es donde la formación en sostenibilidad actúa como un poderoso pegamento social.

Es una vía para crear puentes:

• Entre geografías: Uniendo sedes bajo un propósito común que trasciende fronteras.
• Entre roles: Conectando dirección, administración y operaciones a través de objetivos compartidos.

Además, educar en sostenibilidad también significa cuidar a las personas. Herramientas como la Climate Mental Health Wheel nos recuerdan que debemos reconocer las emociones vinculadas a nuestros impactos. Transformar la inquietud o la preocupación en acciones constructivas es clave para tener un equipo empoderado y resiliente.

Conclusión: La responsabilidad compartida

La sostenibilidad no es un destino, sino una forma de viajar. Al educar a nuestros equipos, no solo estamos cumpliendo cuotas; estamos activando una red de agentes de cambio y generando lo que Porter y Kramer definen como Valor Compartido: generar beneficio empresarial mientras se resuelven retos sociales y ambientales.

Nuestro objetivo es claro: que la sostenibilidad deje de ser vista como una tarea de compliance para convertirse en una responsabilidad asumida con orgullo, capaz de maximizar nuestro impacto positivo en el mundo.


Marta Sas Castilleja

Marta Sas Castilleja

Marta es Especialista en Sostenibilidad en Certified Origins, donde lidera iniciativas para fortalecer la responsabilidad ambiental y social a lo largo de la cadena de valor del aceite de oliva virgen extra y del sector agroalimentario.

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